Los psiquiatras dicen que la adicción al teléfono móvil es un desorden obsesivo-compulsivo que tiene muchas probabilidades de convertirse en una de las adicciones no relacionadas con drogas más importantes del siglo XXI.
(Fuente: smh.com.au)
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Foro Generaciones Interactivas presentó el pasado día 13 de diciembre en Santiago de Chile los datos del estudio La Generación Interactiva en Iberoamérica 2010. Niños y adolescentes ante las pantallas referidos al país.
El 56% de los menores chilenos de entre 6 y 9 años posee un celular propio; entre los 10 y los 18 la cifra sube hasta el 79%.
Los datos que se incluyen en el informe que el Foro Generaciones Interactivas ha presentado esta semana en México, elaborado a partir de entrevistas realizadas en 2010 a chicos de diversos países latinoamericanos, incluyendo 6.000 mexicanos de 6 a 18 años de zonas urbanas y también rurales, muestran que el 47% de los niños y adolescentes mexicanos tuvo su primer celular entre los 8 y los 10 años.
El uso de celulares en Guatemala fue analizado por el Foro Generaciones Interactivas. El resultado fue que el 55% de los niños manifestó haber tenido su primer celular a los 11 años, mientras que el 100% de los jóvenes de 17 años ya cuenta con uno. El 60% de niños de 6 a 9 años usan el celular para jugar, de 10 a 18 años, el 89%, lo usa para hablar, y el 42%, de edades de entre 10 a 18 años, para escuchar música.
Recientemente la Asociación Estadounidense de Pediatras hizo público un comunicado en el que aconsejaban a los padres que evitasen el excesivo contacto de sus hijos con las pantallas electrónicas (TV, ordenador, móviles...) por el bien de la salud mental de los pequeños. La advertencia estaba especialmente dirigida a los niños menores de 2 años. Según los pediatras norteamericanos el exceso de virtualidad les restaría tiempo de juego físico y de aprendizaje de códigos esenciales para las relaciones sociales, y de desarrollo motriz y linguístico. La consecuencia de un exceso de pantallas puede ser la imposibilidad de concentrarse, p.ej. en clase o ante un libro.
Este mensaje de los médicos va contra la corriente del mercado de consumo: en los EE. UU. los smartphones se están convirtiendo en una especie de chupete: los padres se lo dan a sus hijos para calmarlos con alguno de sus juegos o aplicaciones. No por casualidad en inglés se denomina al chupete pacifier. Cerca del 6% de los niños estadounidenses de 2 a 5 años ya tiene su smartphone y cerca de los 2/3 de los de 4 a 7 años usan con frecuencia este aparato.
La empresa Trend Micro presentó los resultados de su "Estudio Global de Seguridad y Uso de la Tecnología de Consumo", una investigación entre padres y niños de diversos países en torno a la seguridad de estos en Internet. En términos de seguridad móvil y el uso de los smartphones, alrededor del 17% de los padres había comprado un smartphone para sus hijos. Este porcentaje era mayor en Brasil con un 27%. La edad media a la que un niño recibe un smartphone es de 13 años. La investigación, que se llevó a cabo en siete países: Australia, Brasil, Francia, India, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, y contó con la participación de 1.419 padres.
En Andalucía existen 23 centros de tratamiento ambulatorio de las adicciones sin sustancia, entre ellas la adicción a las TIC. En ellas se atiende actualmente a 36 personas: 24 hombres y 12 mujeres, cuyas patologías más frecuentes son el uso abusivo del teléfono móvil, y de los videojuegos en segundo lugar. En menor medida se dan casos de abuso adictivo de Internet, por ejemplo a los chats o a las redes sociales. De los pacientes un 14% son menores de edad y un 55% tienen entre 18 y 35 años.
Según Asunción Rodríguez Sacristán, psiquiatra infantil y forense, miembro de la Sociedad Italiana de Psiquiatría y de la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, «el problema no son las nuevas tecnologías, sino la falta de control y su mal uso.» En el caso de los celulares afirma retunda que «un niño de 8 o 9 años no debe tener móvil, salvo por una necesidad concreta, como una excursión. El móvil no está recomendado en menores de 12 años y, desde luego, los colegios deberían prohibirlos.» Afirma que para evitar los problemas del abuso de las nuevas tecnologías los padres deben poner límites.
En cuanto a la dependencia de este tipo de dispositivos, lo relaciona con el acceso a Internet: «Estamos tratando a chicos de 13 y 14 años con una dependencia absoluta de las nuevas tecnologías. Hay niños y jóvenes que duermen pegados a la Blackberry y antes de decir buenos días ya están conectados.»
Los adolescentes que pasan mucho tiempo en Internet conectados a redes sociales como Facebook o Twitter, o que mandan grandes cantidades de SMS con sus teléfonos celulares, tienden a presentar conductas de riesgo —como el abuso de drogas o de alcohol— y de trastornos tales como la depresión o la anorexia. Esta es una de las conclusiones de un estudio de la Case Western Reserve University presentado en Denver (EEUU) en el encuentro anual de la Asociación Estadounidense de Salud Pública.
Los adolescentes hiperconectados presentaban, en comparación con quienes hacían un uso no tan intensivo de Internet y el celular, un riesgo hasta un 84% mayor de consumir drogas ilegales, un 94% mayor de participar de peleas, un 69% mayor de beber alcohol en exceso.
El INTECO y Orange han hecho públicos los resultados de un Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles. El estudio ha revelado, entre otros datos, que la edad media de inicio en el uso de teléfonos móviles se sitúa entre los 10 y los 12 años.
Uno de los riesgos que tienen una mayor incidencia entre los menores, según el estudio es el uso excesivo o adicción (36%).
El uso del teléfono móvil o celular podría guardar relación con varios tipos de cáncer, según diversos científicos vienen advirtiendo desde hace año y que sería confirmado tras un estudio científico internacional que ha durado una década, ha contado con un presupuesto de 22 millones de euros y cuyos resultados preliminares han sido filtrados por un diario británico.
El estudio Interphone, dirigido por la doctora Elisabeth Cardis, aporta pruebas de que las personas que abusan del celular (o simplemente lo usan durante un periodo de 10 años o más) se arriesgan a sufrir tumores cerebrales a largo plazo.
Según un reciente estudio del INTECO realizado entre niños de 10 a 16 años, el gasto medio mensual en recargas de tarjeta se sitúa en 15,9 €, con un gasto ligeramente superior entre chicas que entre chicos (16,5 € frente a 15,4 €). Por lo que respecta a los grupos de edad, el gasto más alto se produce en el segmento de 12 a 14 años (17,3 € en recargas mensuales). Sorprende que sea este grupo de edad, y no el de los adolescentes de 15-16 años, el que concentre mayor gasto mensual.
Respecto a la autopercepción de los propios menores sobre el nivel de uso del teléfono móvil, el 86% de los niños y niñas consideran que la frecuencia e intensidad con la que utilizan el móvil es normal (entendiendo por normal similar al que realizan sus amigos/as). La percepción de los padres es ligeramente diferente: un 75% considera que el uso que su hijo hace del móvil es normal.
Desde PantallasAmigas queremos recordar que el Informe Stewart encargado por el Gobierno Británico recomendaba restringir el uso de los móviles a los menores de 15 años únicamente para emergencias, para proteger sus cerebros aún en formación de las microondas que emiten estos aparatos, cuyos efectos a largo plazo aún no se conocen. Así pues, ¡lo que los menores e incluso los padres consideran normal, puede ser peligroso!
El posible vínculo entre el uso de teléfonos móviles y el cáncer de cerebro podría parecerse a la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón, que la industria tabacalera y la sociedad tardaron 50 años en reconocer, advirtieron científicos estadounidenses ante el Congreso. La radiación de un móvil penetraba más profundamente en el cerebro de un niño de 5 años que en un adulto. "Cada niño usa un móvil todo el tiempo, y hay 3.000 millones de usuarios de móvil en el mundo", dijo Ronald Herberman, director del instituto de cáncer en la universidad de Pittsburgh.
Los expertos advierten contra el espectacular incremento en el uso de celulares entre los niños y la proliferación de dependencias similares a los adultos.
Los teléfonos móviles pueden provocar ansiedad, adicción y falta de concentración.
Las empresas telefónicas han centrado su objetivo de mercado en los niños pequeños.
Los menores son los más susceptibles a ser víctimas de timos telefónicos.
Los compañeros se ríen de ellos si tardan más de media hora en responder a un mensaje de e-mail. El gobierno japonés pide a los fabricantes que fabriquen modelos de móvil autolimitados de lo que se ha convertido ya en un caro pero simple juguete.